Home Pájaro Tuerto Referencias en juego – Hernán Brizio

Situaremos en el filósofo George Canguilhem, especialmente en su conferencia “Qué es la psicología” (1956 [2009])[1], un antecedente de interés que Jacques Lacan jugará en sus Escritos, puntualmente en el artículo “La Ciencia y la verdad” (1966 [2009]), donde las disciplinas que forman parte de la tecnocracia, entre ellas la psicología,  se configuran en un saber técnico, siempre sirviendo a un Amo de turno, en un intento de control, de regulación del goce en definitiva.

A su vez destacaremos el valor que Jacques-Alain Miller señala por este autor, del cual fue alumno, en su Seminario en el Instituto de Historia de la Ciencia de la Rue du Four, y posteriormente,  divulgador de su obra en Cahiers pour l’analyse[2].

El párrafo puntual al que Lacan[3] hace referencia de Canguilhem es el siguiente:

 

Si bien no podemos definir esta psicología por una idea de hombre, esto es, situarla en la filosofía, no tenemos la facultad, desde luego, de prohibir a nadie decirse psicólogo y llamar “psicología” a lo que hace.  Pero nadie puede tampoco impedir a la filosofía seguir interrogándose sobre la jerarquía mal definida de la Psicología: mal definida tanto por el lado de las ciencias como por el lado de las técnicas.  (…) Así pues, la filosofía plantea muy vulgarmente a la Psicología la pregunta: ¿Por qué no me dices hacia dónde vas, para saber qué eres? Pero el filósofo también puede dirigirse al psicólogo bajo la forma de un consejo orientador ‒una vez no significa siempre‒, y decir: Cuando se sale de la Sorbona por la calle Saint-Jacques se puede subir o bajar; si uno sube, se acerca al Panteón que es el Conservatorio de algunos grandes hombres, pero si baja desemboca directamente en la Jefatura de Policía (Canguilhem, 406).

 

Destaca allí un humor de tipo swiftiano por parte de Canguilhem y, por cierto, en una línea similar al autor, no se resguarda de realizar una lectura mordaz sobre las llamadas ciencias humanas y con ello de la psicología de la “medición”, al plantear su “fracaso”, cuando se trata de servir al cálculo preciso u objetivo (pruebas) donde un sujeto queda “estrictamente reducido a la fórmula de una matriz de combinaciones” (818).

Si queremos seguir una posible línea de pensamiento en Jonathan Swift, podemos recurrir a su obra titulada Escritos subversivos donde desarrolla satíricamente ideas concernientes a El arte de la mentira política y las diferentes formas de “verdades saludables” presentes en un gobierno, situando los síntomas que una administración engendra en forma de falsedades, cuyos “buenos fines” el autor denuncia.

Por su parte encontraremos en Sutilezas analíticas una lectura precisa realizada por Jacques-Alain Miller del sistema de Salud Mental,  el orden público y la terapéutica como problema, a través de la Conferencia[4] pronunciada por Canguilhem en Estrasburgo en 1988 “La salud: concepto vulgar y cuestión filosófica”.

Se trata de ubicar aquí el valor del síntoma y la interpretación a través de lo que Canguilhem sitúa como la figura del médico. La importancia de la lectura intrínseca a su posición es lo que Miller destacará al momento de abordar la relación del padeciente con su cuerpo, el cual, no puede ser “descripto” en tercera persona.

Por último, y en continuidad con lo expuesto, en Todo el mundo es loco precisamente en los capítulos “Mensaje secreto para entendidos” y “Lenguaje cifrado”, Miller retomará “el desliz sensacional de la psicología del Panteón al departamento central de Policía” (47) para estudiar los pormenores en juego respecto de esta ciencia considerada “menor” respecto de la filosofía y, leer en la actualidad, un retorno de aquel “desprecio” en forma de ciencia dura, articulada a los poderes políticos y la burocracia.

Cabe destacar que el problema sobre el estatuto de la ciencia y los usos del término “científico” resultan de sumo interés pues, sus efectos en la comunidad no dejan de ser una pregunta que Miller propone investigar constantemente en el campo analítico.

Sin olvidar que Canguilhem también ha sido un historiador y epistemólogo de las ciencias, nos interesó encontrar en este autor un precedente de algunas lecturas lacanianas y millerianas.

Córdoba, febrero de 2021.

Hernán Brizio

. . . . .

[1] Qu’est-ce que la psychologie? Conferencia pronunciada en el College Philosophique el 18 de diciembre de 1956. Posteriormente será publicada en 1958 y reeditada en 1966.

[2] “Tal vez tengan en mente el artículo histórico de Georges Canguilhem sobre la psicología, que de hecho publiqué inmediatamente cuando hice los Cahiers pour l’analyse (…) (Miller, 2015, p.46)

[3] En Escritos 2, en el texto “La ciencia y la verdad”, la cita textual es la siguiente: “Es bien conocida mi repugnancia de siempre por la denominación de ciencias humanas, que me parece ser el llamado mismo de la servidumbre. Es también que el término es falso, dejando de lado a la psicología, que ha descubierto los medios de sobrevivir en los servicios que ofrece a la tecnocracia; o incluso, como concluye con un humor verdaderamente swiftiano un artículo sensacional de Canguilhem: en una resbalada de tobogán desde el Panteón a la Prefectura de Policía” (Lacan, p817. Ed. Siglo XXI, 2009).

[4] Canguilhem. “La santé, conceptvulgaire et question philosophique” (1988 [1990]).