Home Multimedia Dispositivo, psicoanálisis subversivo. Nueva Temporada, ep. 1 y 2

“Artes de todo”, la radio TeVé.





En el marco del proyecto, La radio ambulante desde 2016, se realiza en formato radio, Dispositivo, psicoanálisis subversivo,  un programa de entrevistas que convoca e invita a artistas, psicoanalistas y actores sociales referentes, que dan cuenta del movimiento cultural, el malestar y los semblantes de la época.

El dispositivo psicoanalítico, cual instalación artística, invención capaz de alojar en su montaje la circulación de las voces, la escucha, la palabra, ligado a la radio, un dispositivo con similares rasgos, de noble flexibilidad, posibilitador de lazo social y medio histórico capaz de generar un decir de autor.

En esta nueva temporada 2019, la idea es montar esta instalación, a modo audiovisual. Una intervención que irrumpe y se monta en museos, cines, teatros y centros culturales.

Dispositivo…, conversa con la comunidad psicoanalítica y en ese mismo movimiento intenta hacer lazo con públicos disimiles que, como bien sabemos, eligen ver para mirar, oír para escuchar un programa, por gusto, curiosidad o interés.

Es posible, que Dispositivo…, sea un espacio donde se abran las preguntas y podamos ensayar, con viento a favor, sólo algunas respuestas, pero fundamentalmente sabiendo que si el efecto es al menos la emergencia de un interrogante, lo subversivo del discurso psicoanalítico, encontrará un lugar para desplegar un tiempo de comprender.

Entonces, el arte y el psicoanálisis, tratamientos diferentes del goce, se mixturan aquí. El arte como un decir de otra manera, abriéndose paso entre las fisuras de la urgencia, la euforia, la instantaneidad, el vértigo, el “hartazgo”, entre instantes de ver y el momento de concluir en “los tiempos que corren”.

Comienza una nueva temporada de Dispositivo…, una declaración a viva voz: no estamos aquí hartos de todo, nos inventamos algo para sostener la causa frente al embate de los discursos totalizantes: “Artes de todo”, un título que nos interpela en ese punto álgido de la letra, la marca irreductible, o la “e” que irrumpe en los malabares de la lengua y los debates contemporáneos, en  la ausencia de la “h”, signo del mutismo que se nos impone como un “todo” que nada dice de lo más singular de cada quien y su hacer posible con las cosas de la vida.

Favio Lorenzin